“¡No vine a servir café!” De lo simple a lo complejo en la inserción laboral

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La frase parece trillada pero es la primer batalla que tuvo que dar, como tantas otras mujeres que ocupan cargos en espacios dirigidos históricamente por hombres, Cinthia Díaz, Oficial Fluvial de la Marina Mercante, miembro de la Comisión Directiva del Centro de Patrones de Cabotaje y Oficiales Fluviales de Pesca y de Cabotaje Marítimo, y representante de Navegación Interna en la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF).

Aunque nunca se lo imaginó, desde que egresó de la escuela de Oficiales Fluviales, Cinthia Díaz, comenzó a abrir puertas y derribar barreras en la actividad marítima y fluvial.

Recién hace doce años que las mujeres egresan con el mismo rango que sus compañeros varones, por eso, la participación laboral, gremial e institucional era casi nula. “Cuando ingresé al sindicato había apenas dos promociones trabajando, que ya venían teniendo algunos inconvenientes, y si bien se venía apoyando, al ser una experiencia nueva y al no haber otras mujeres que puedan guiar este proceso, se hacía difícil”, repasó Díaz en diálogo con NewsBiz.

Y destacó que, en ese entonces, “cada tripulante que subía a un barco pasaba por cosas que no habían sucedido nunca. Ante esto comenzamos a juntarnos a partir del 2011; así nació una solidaridad de todas las compañeras que ya nos conocíamos de la escuela, pero la relación se afianzó al enfrentarnos ante el mismo inconveniente”.

Alcanzada por una gran paciencia conciliadora, Díaz reflexiona sobre sus primeros pasos y recuerda que más de una vez la mandaron a servir café. Entiende que no hay maldad del otro lado y muestra que con templanza las cosas se pueden poner en su lugar.

– Era necesario tener una voz femenina que las represente
– Si, fue cada vez mas latente tener una representante femenina que nos escuche y lleve adelante estas problemáticas que venían surgiendo a bordo, entonces, en 2012 fui elegida junto con otra compañera, Jeannette Monçalvez. Costó y había cierta resistencia, por algunos compañeros de la Comisión Directiva (CD) y afiliados. Pero nuestro Secretario General, Julio Gonzáles Insfrán, nos llamó porque quería nombrar a una mujer en la CD, mis compañeros me eligieron y así fue iniciándose el proceso.

Junto a Gonzáles Insfrán en el Congreso de la ITF, en 2018

-¿Ocupaste un espacio totalmente nuevo?
-Si, la verdad que fue una experiencia bastante interesante, muchas veces costaba ver cuál era mi rol en la institución, no por maldad, pero algunos compañeros me ponían a servir café, cuando estas tareas no tienen nada malo, pero no es mi rol, porque ningún miembro de la Comisión lo hacía y yo por ser mujer tampoco tenía que hacerlo. También había reuniones de delegados y me decían “no, vos estás por la mujer”.

Había un poco de todo, cosas que no se habían hecho antes. Si miro atrás veo que hemos militado mucho con las compañeras del gremio; realizamos el primer día de la mujer, dedicamos las primeras palabras por el 25 de noviembre que es el día de la No Violencia, y en ese sentido seguimos trabajando. Fuimos abriendo paso en distintos espacios de representación como es la Federación Marítima Portuaria y de La Industria Naval de la República Argentina (FeMPINRA)

-¿En la Federación también participás?
– Si, soy Subsecretaria de la Juventud. También fuimos nosotras hace tres años aproximadamente las primeras que nos incorporamos, porque había compañeras revisoras de cuentas pero ninguna como parte de la CD, del debate.

-Desde la Juventud tienen mucha presencia
-Sí, empezamos con la creación de la Secretaria de la Mujer y la Juventud, y también participamos en la Federación Internacional de Trabajadores de Transporte (ITF), donde represento a la sección Navegación Interior. Es súper interesante el trabajo ahí, porque uno puede ver cómo es el panorama a nivel mundial. Aunque acá en Argentina tenemos bastantes cosas que trabajar, también tenemos cuestiones básicas muy solucionadas.

-¿Qué pasa con el rol de la mujer en el ámbito internacional?
-Es similar a lo que pasa acá, hay una incorporación pero es reciente. Hay grandes compañeras militantes que están hace mucho tiempo, pero no es de lo más común. En los espacios netamente de decisión cuesta que algunos entiendan que una esta ahí por su profesión y desempeño, porque es experta, y tiene el mismo nivel de capacitación y análisis que cualquier hombre.

-¿Cuáles fueron los primeros logros?
-En este tiempo se me ocurre decir que hay batallas que son como generales, digamos, ¡no vine a servir café!, que tienen que ver más con el género, con la pelea que damos día a día pero tambièn hay cosas bien puntuales de la actividad que fuimos mejorando.

8 de marzo de 2019, brindis con las Mujeres Marítimistas

En el Centro de Patrones, hemos hecho un gran avance porque hay compañeras en todas las áreas, en los buques petroleros, algunas que ascendieron a primer oficial, y aunque son logros personales también el sindicato ha apoyado para que puedan desarrollarse con su capacidad propia. Actualmente, hay compañeras en los buques del norte que llevan barcazas, también en los buques areneros, en las empresas trabajando en planta y recientemente con la llegada de los remolcadores de Maersk incorporaron dos mujeres como patrones de remolcadores de puerto.

-¿Existen acuerdos especiales por maternidad?
-Sí, en total la licencia suma dos años para que la mujer puede estar sin navegar. Hay colegas que han hecho uso de la licencia de maternidad y ahora están navegando. La experiencia de Valeria Viana es un ejemplo, en el sentido de que vivió la experiencia de una madre que se aleja de su hijo, y sobrepasó el prejuicio de la sociedad. Los hombres se han alejado de sus familias eternamente para desempeñarse en esta profesión, sin embargo, cuando lo hace una mujer pesa muchísimo porque además de lo que debe doler dejar un hijo nosotras tenemos que lidiar con la condena de la sociedad y la condena de nuestros propios pares.

Por eso, estoy tratando de generar conciencia de que todos tenemos las mismas problemáticas, nos afecta  igual el desarraigo, y buscar puntos de encuentro porque queremos lo mejor para este sector que es nuestra profesión.

En los espacios netamente de decisión cuesta que algunos entiendan que una esta ahí por su profesión y desempeño, porque es experta, y tiene el mismo nivel de capacitación y análisis que cualquier hombre.

Cinthia Díaz Oficial Fluvial de la Marina Mercante


-¿Por lo general cuanto tiempo están lejos?
-Son periodos que pueden ir de una semana a dos meses; aunque una semana suena poco es bastante entre todos hombres y desconocidos en medio de la nada, cuando te levantás y solamente ves rio y campo.

-¿Qué te planteás como desafío para los próximos años?
-Bueno, es una pregunta compleja porque si alguien me hubiera preguntado si yo me imaginaria todo esto la verdad que no. Creo que todavía queda mucho para trabajar sobre las mujeres, las organizaciones, espacio de liderazgo, no sólo en el rol de la mujer sino donde realmente se toman las decisiones, por lo menos en nuestro sector que es el marítimo, portuario y de la industria naval y puntualmente los sindicatos, generar una red de compañeras, seguimiento para poder acompañarnos y fortalecernos porque muchas veces se sienten solas.

A la par concientizar a los hombres de que el rol del delegado es velar por el bienestar del trabajador y nosotras también lo somos; no es una ficción esto de que a las mujeres les es mas difícil, es real, a la hora de reducir costos las empresas prefieren sacar a una mujer porque es una potencial licencia por embarazo; es acondicionar el contenedor del baño en el puerto: la mujer exige otras cosas, que en realidad también deberían exigir los hombres pero quizás solamente lo hacen cuando hay una mujer, cuando en realidad el espacio digno lo deben reclamar todos.

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