“Todos los países necesitan del turismo para generar divisas”

0 251

José María García Casabal, Ceo y cofundador de Volalá analizó el impacto de la crisis por el coronavirus en el sector donde se desempeña hace más de una década y desarrolló su propio negocio; una Agencias de Viajes Online (OTA por su definición en inglés Online Travel Agency).

Escuchar entrevista

La compañía que dirige García Casabal, Volalá, que este año cumple 4 años, nació en 2016 cuando los accionistas de Submarino Viajes (filial local de la compañía brasileña Submarino Viagens) decidieron vender las empresas.

En el mercado contemporáneo las OTA venían dando pasos de gigante apoyadas en el desarrollo de datos y la apertura del comercio digital a nivel global. El turismo, por su parte, se posicionaba como una de las grandes promesas para la economía mundial, por la posibilidad de generar empleo en rubros importantes del comercio y los servicios.

En poco tiempo todo cambió y las buenas proyecciones se esfumaron. Pese al contexto fatídico, el Ceo de Volalá es optimista y se muestra sólido para enfrentar la adversidad. “La pandemia no va a cambiar el deseo de viajar”, dice, aunque reconoce que hasta fin de año la actividad no se reactivará“.

El balance de la temporada 2019 -Dic/Feb- dejó un movimiento de 29,5 millones de turistas con un consumo directo de $147.946 millones en las ciudades que conforman el circuito turístico local.

“Nuestro negocio es resolver las necesidades de viajes de los clientes, a través de una plataforma de internet por lo tanto somos un jugador puro del e-commerce especializado en el negocio de viajes”, explicó en diálogo con Vamos que Venimos, el magazine radial de negocios y empresas.

-¿Cómo está atravesando la industria del turismo el momento?

-La pandemia para el negocio de viajes está haciendo la situación, bien difícil, no solamente desde el punto de vista de cómo afecta a las empresas que por supuesto, nos afecta mucho, sino cómo afecta a la vida de las personas. La pandemia pone limitaciones a los deseos de viaje de las personas, por supuesto, afecta mucho a la industria de viajes, que está parada prácticamente en el mundo hace dos o tres meses y las perspectivas son que va a estar parada por lo menos dos meses más, a nivel general, por ahí algún sector, algún país, reactiva un poco antes que otro y luego esperamos que empiece a moverse lentamente y a partir de ahí es un poco de deseos, un poco de futurología y un poco de análisis de datos, una mezcla de las tres cosas.

Pensamos que por ahí para fin de año va a empezar a tener cierta normalidad, entendiendo por cierta normalidad que los aeropuertos estén abiertos, que se pueda viajar, que los hoteles estén disponibles y que la gente empiece a retomar la confianza en querer viajar. Lo único que francamente no creo que cambie, es el deseo de la gente por viajar. Se va a ver limitado por dos cosas: el temor al contagio y el impacto económico en la vida de la gente. Pero el deseo de viaje no va a cambiar, va a llevar un poco más o un poco menos de tiempo que eso se vaya recuperando.

– A nivel global el turismo era una de las actividades con mejores proyecciones ¿Qué se espera tras esta crisis?

Definitivamente la industria del turismo es muy relevante para la economía de muchísimos países y Argentina no es una excepción a eso. Vino evolucionando mucho en los últimos años con algunos impactos coyunturales de impuestos nuevos, devaluaciones, son todos impactos que en su momento hicieron cierto daño sobre el desarrollo de la industria, pero esa tasa está siendo de crecimiento y crecimiento fuerte. Por otro lado, un país como Argentina que tiene destinos para ofrecer y una relación precio-producto en general bastante accesible (después podemos sentar de vuelta el tema de las coyunturas, el momento del dólar más barato, del dólar más caro, muchos/pocos impuestos) pero en términos generales no es un país caro.

Incluso en ese sentido. el tema de la evolución de la cantidad de oferentes y las líneas aéreas – con más líneas aéreas entrando al mercado- todo eso facilita que el mercado crezca. Hay países como Uruguay que está bien cerquita, que están ya evaluando un protocolo para volver a prender el turismo porque todos los países necesitan exportar para generar divisas. Es una industria que viene creciendo y al país le vendría muy bien que no se frene. Emplea una cantidad de gente, la industria del turismo es de pymes, hay dos, tres, cuatro compañías muy grandes que principalmente son aéreas o cadenas hoteleras, pero el corazón de la industria son pymes.

-¿Entre colegas que se proyecta?

Definitivamente es una de las industrias más golpeadas -junto con espectáculos- y que probablemente tengan que aguantar mayor cantidad de tiempo sin generar ingresos, sin poder ser una compañía autosustentable; la única manera de serlo es si tenés 40, 50 empleados, te quedas con 5. Pero tuviste que despedir a 35, con lo cual tenés problemas de todo tipo: primero que dejás a gente sin trabajo, segundo, si podés o no podés despedir, tal vez no te quede otra, si todo eso te lo aguantás, en definitiva, es una industria que está frente a cuatro, cinco o seis meses de un nivel de ingresos muy diferente de lo que necesita una empresa para poder pagar sus salarios, gastos y demás.

La industria de agencias de viajes, por ejemplo, en Argentina, depende el dato que tomes, pero todos coincidimos que son más o menos 4.500, de las cuales te diría que, salvo tres o cuatro, todas las demás son pymes. la perspectiva es que esas empresas si no reciben una ayuda del Estado muy contundente es muy difícil que puedan sobrevivir, con mucha suerte sobreviven la mitad.

¿Ser una tienda virtual es una gran ventaja en este contexto?

-Absolutamente, así como te dije que el mercado de agencias de viaje en Argentina es de unas 4.500, de esas 7 u 8 empresas somos de la nueva economía, del e-commerce, del mundo digital, eso nos da una relación de costos contra ingresos, que generalmente es mejor -hay que invertir muchísimo en tecnología, en marketing y demás – pero nuestra relación de venta contra empleados es mejor que si tuviéramos veinte locales a la calle.

Por lo tanto, nuestra relación de costos también es mejor y eso nos permite no tocar la estructura, mantener el empleo de todo el mundo y poder atender a los miles de clientes que tenemos en el exterior o varados, con reprogramaciones de viajes para dentro de tres o cuatro meses. O sea, disponemos del equipo para poder ayudar a nuestros clientes a todo eso; pero no todos nuestros colegas lo van a poder hacer. Además, hacer una transformación de una empresa tradicional a una empresa de e-commerce es algo muy difícil, es un desafío inmenso, no es momento para hacerlo, además requiere mucha inversión, conocimiento que las empresas no tienen; es un proceso de años, y menos en medio de una pandemia y con restricciones. Yo, por lo menos. siendo protagonista de este negocio la veo difícil.

 

 

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Instagram