5 reestructuraciones que deberán asumir las empresas en 2019

0 164

Comprender que no estamos en una época de cambio sino en un cambio de época, y que el fenómeno es global, resulta vital para cualquier empresa que pretenda asumir con éxito los desafíos que plantea la Cuarta Revolución Industrial y la Economía 4.0.

Los cambios que se están produciendo en forma acelerada en los procesos productivos, comerciales y de distribución de las organizaciones, llevan a la necesidad de adaptarse con flexibilidad a un contexto altamente dinámico.

De lo contrario, la resistencia a los cambios que derivan de la creciente automatización de los procesos productivos y de negocios, llevará a las empresas a la pérdida de competitividad y como consecuencia de ello a un escenario complicado para poder cumplir sus objetivos y progresar.

Por Walter Brizuela Consultor en negocios y empresas familiares. Autor del libro “Claves para progresar en la vida”

Veamos algunos retos de impacto mundial a tener en cuenta por parte de las compañías argentinas, en este cambio de época que nos toca vivir:

1) Asumir el desafío de la transformación digital como un imperativo de negocios, teniendo en cuenta los niveles de crecimiento del eCommerce, a partir de los nuevos criterios de compra de personas y empresas. Muy pronto una abrumadora mayoría de las interacciones comerciales de organizaciones industriales y de servicios, se realizarán online. Y la eficiencia y prestigio de las marcas pasará por el nivel de experiencia de cliente que puedan ofrecer.

2) Comprender que una de las claves fundamentales para la supervivencia o el crecimiento de muchas empresas, reside en fortalecer las capacidades logísticas, ya que en los próximos años buena parte del core de muchas compañías estará puesto justamente allí: en la capacidad de distribución de sus mercaderías o servicios en los tiempos requeridos por cada consumidor.

3) Reconvertir a la fuerza laboral para adaptarse a las nuevas funciones y actividades que genera la automatización industrial, frente a la supresión de determinadas tareas y el surgimiento de nuevas áreas de trabajo. La capacitación permanente de los trabajadores no solamente favorecerá a los niveles de empleabilidad de las personas frente a los cambios que se avecinan, sino también definirán la capacidad competitiva de las empresas a partir de sus habilidades de adaptación al nuevo contexto mundial.

4) Mirar los negocios desde las finanzas, el fondeo y la aplicación de ese dinero a la evolución de la operación; para luego aplicar correctamente el flujo de fondos que se precisa para progresar.

5) Debemos observar también que a nivel mundial se está produciendo una “guerra de monedas” que divide en tres cuadrantes verticales el mundo: dólar, euro y yuan. Y ese escenario también aplicarlo a nuestro accionar estratégico y operativo, más allá de la tipología de empresa que tengamos (pequeña, mediana o grande)

Estas medidas, entre otras, no están relacionadas directamente con la crisis que atraviesa un país puntual, sino con los cambios exigidos por la dinámica propia de la economía mundial, las innovaciones tecnológicas y los nuevos hábitos de consumo de la sociedad a nivel global.

Sin embargo, si no se implementan por parte de las empresas que se encuentran inmersas en un contexto nacional recesivo e inflacionario como el argentino, las consecuencias tendrán doble impacto negativo, tanto en relación a la competitividad internacional de dichas organizaciones como a las posibilidades de supervivencia y superación de la crisis local.

Es más, si no se ejecutan este tipo de acciones, se estará anulando la posibilidad de crecer en crisis y por supuesto no se podrán aprovechar sus oportunidades.

 

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Instagram