Realismo albertista. Un complejo 2020

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El próximo, no será un año sencillo y si bien “los mercados” parecen preocuparse casi exclusivamente por el acuerdo con el Fondo, otras definiciones también son evaluadas. Consejo Económico y Social, lucha contra el hambre, reforma impositiva y controles cambiarios en la economía que viene.

El jueves 14 INDEC difundió el dato de la inflación de octubre, que se ubicó en 3,3% mensual: sensiblemente por debajo de las proyecciones privadas y los pronósticos para los meses que siguen. En noviembre y diciembre se espera que la inflación supere el 4% mensual, encendiendo algunas alarmas sobre el escenario económico de comienzos de 2020, que ya viene recargado, de la mano de la finalización del programa “precios cuidados” y nuevos aumentos en las tarifas de servicios. La mirada común indica que difícilmente la inflación perfore el 3% mensual en 2020: una situación delicada.

Mara Pedrazzoli Economista del Centro Cultural de la Cooperación (CCC)

El Consejo Federal Argentina Contra el Hambre, que integran varias personalidades y representantes de los movimientos sociales y sindicales, se reunió en la mañana del viernes 15. Alberto Fernández sostuvo que será una “batalla épica” que dará la sociedad y no un presidente para terminar con el hambre. Bajar el precio de los alimentos incluídos en la canasta básica es uno de los ejes del programa que articulará el Ministerio de Desarrollo Social con otras dependencias y esferas del gobierno provincial y municipal. El relanzamiento del programa “precios cuidados”, la ampliación de la tarjeta alimentaria, el refuerzo de la AUH para mujeres lactantes, el incremento de las partidas a comedores escolares y la promoción de los canales de comercialización de las economías sociales son algunas de las políticas en agenda.

El desafío de controlar precios y salarios con una inflación que probablemente ronde el 50% anual en 2020 suma apoyos y preocupaciones en el claustro empresarial. Los futuros cambios impositivos que analizará el nuevo Congreso Nacional a partir de diciembre buscarán aliviar la carga tributaria a micro, pequeñas y medianas empresas, al tiempo que se dispondrán gravámenes sobre las grandes firmas (posiblemente a través del impuesto a las ganancias), sobre las utilidades del sector financiero, una alícuota especial de bienes personales a los activos reales y financieros radicados en el exterior y volverán las retenciones al sector agropecuario (con ganancias extraordinarias este año y el próximo). Estas cargas comienzan a ser descontadas por las empresas, así como un futuro congelamiento a partir de enero de 2020, lo cual explica las remarcaciones notorias de las últimas semanas. La suba de impuestos buscará financiar el gasto público, dado un déficit fiscal primario estimado en -2% del PIB para el año próximo.

Las dudas en el entorno empresarial apuntan a la recuperación de la actividad interna: estancada desde el año 2011 –tal como señalaron varios de sus referentes- y con una proyección de caída también en 2020, que sigue a las recesiones de 2018 y 2019. El uso de la capacidad instalada industrial volvió a caer debajo del 60% en septiembre pasado y acumuló 17 meses de bajas consecutivas, según informó el INDEC esta semana. Para lidiar con estas cuestiones nada sencillas suena el nombre de Matías Kulfas como sucesor de Sica en la cartera de Producción, según información difundida por Página 12 y otros medios. El profesional reúne experiencia en estos temas y trabajaría en tandem con Fernando Peirando, desde el Ministerio de Ciencia y Tecnología, buscando hacer realidad el sueño de agregar más valor a las exportaciones argentinas a través de la tecnología y la creatividad.

La aguda tarea de acumular reservas y mantener una política cambiaria y monetaria prudente, que su vez favorezca a la diversificación de la estructura productiva y el perfil exportador del país, recaerá, según trascendidos de prensa, en Miguel Pesce al frente del Banco Central. Es importante señalar que en la tercera semana de entrada en vigencia de los controles cambiarios sofisticados, las reservas de divisas aumentaron (USD 250 millones en el mes) y se mantuvo estable la cotización del dólar. El endurecimiento de las regulaciones llegó para quedarse, al tiempo que se instalan argumentos en contra de un desdoblamiento cambiario dada la actual coyuntura, de escasez de reservas con las que regular una eventual ampliación de las brechas. Hubo un fallo de la justicia en contra del “reperfilamiento” de las letes en poder de Swiss Medical Group que puso en evidencia las complejidades de La Gestión.

Por último, quiero decir que fue un golpe de Estado de alguna manera articulado entre “diplomáticos” estadounidenses, empresarios “bolivianos”, miembros de la policía y las fuerzas armadas del país vecino y facciones bochornosas, racistas y derechistas de la clase política boliviana. La situación es delicada y triste. Bolivia es un país hermoso, con un territorio hermoso y personas bellas. No merece la violencia que vive. Estamos atentos a los acontecimientos de los días que siguen y orgullosos de los pasos en materia de política internacional que ha dado hasta ahora Alberto Fernández.

Un dilemma industrial: la inflación y la utilización de la fábricas

Fuente: Elaboración propia en base a datos de INDEC.

 

 

 

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